5 de mayo de 2012

Tre metri sopra il cielo.



Y de repente ocurre.
Algo se acciona.
Y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar. 
Ya han cambiado.
Y que a partir de ahí ya no volverán a ser lo mismo nunca. 
Y cuando ocurre ya lo sabes.





A doscientos por hora, a toda ostia, no quiero darme cuenta de lo que pasa alrededor, pero de repente aparece alguien que te dice que tranquilo, que aflojes, y cuando aflojas te das cuenta de las cosas, te das cuenta que en la estantería hay un trofeo de baile entre las botellas de tequila, que está sonando mi canción favorita, que hoy es martes y trece, que Rosana se fugaría contigo ahora mismo a cualquier parte del planeta, cosas pequeñas Clauido. Tu hija me ha enseñado a ir despacio, y eso me sienta bien.






No hay comentarios:

Publicar un comentario