¿Alguna vez te ha pasado que quieres con todas tus fuerzas a una persona pero algo te dice que aflojes, que no puedes entregarte cien por cien a ella? Quizá por miedo a haceros daño o quizá por rencor, por haber entrado justo ahora en tu vida, cuando no te hacía falta nadie. Ponle ganas porque ahora te toca a ti, merécete el hacer y deshacer en mi vida a tu antojo, hacer realidad todos mis deseos y ser esa persona, pero aviso, no te lo pondré fácil, las cosas difíciles siempre triunfan, las fáciles se quedan en el aire.
Ya te acostumbrarás a mi, soy de ir y venir un millón de veces, de dejarte loco, pero todo tiene una explicación.
Al contrario de otras personas me gusta ser bipolar, puedo pasar de quererte a odiarte en dos segundos, o a rayarme la cabeza pensando si esto llevará a alguna parte, pero no lo tengas en cuenta, todo será mucho más emocionante.
Me gustan los te quiero, pero solo cuando te acuerdes, tampoco quiero un mensaje de buenos días princesa todas la mañanas, hazlo cuando te apetezca, pero sorpréndeme, no solo la primera semana que ya sabes que si no, para la última no queda nada.
Ya te acostumbrarás a mi, soy de ir y venir un millón de veces, de dejarte loco, pero todo tiene una explicación.
Al contrario de otras personas me gusta ser bipolar, puedo pasar de quererte a odiarte en dos segundos, o a rayarme la cabeza pensando si esto llevará a alguna parte, pero no lo tengas en cuenta, todo será mucho más emocionante.
Me gustan los te quiero, pero solo cuando te acuerdes, tampoco quiero un mensaje de buenos días princesa todas la mañanas, hazlo cuando te apetezca, pero sorpréndeme, no solo la primera semana que ya sabes que si no, para la última no queda nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario